La última campaña en el yacimiento de Ciriyuelos en Chumillas ha permitido recrear el medio ambiente de la zona en época visigoda. Los arqueólogos Santiago Domínguez y Míchel Muñoz llevan trabajando en el poblado desde el año 2016 con financiación principal del Ayuntamiento. Los trabajos de esta última campaña se han centrado en el cementerio.
Domínguez destaca el valor de las necrópolis porque «encuentras directamente a los habitantes. Tal cual. Son tumbas excavadas en la roca y con losas encima. El último muerto, una mujer, fue enterrada a finales del siglo séptimo. Cuando descubrimos la tumba, allí estaba todo el polen de la vegetación que había en aquel momento». El material fue enviado al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), donde fue analizado por el especialista José Antonio López Sáez. «Los pólenes son muy resistentes al paso del tiempo y se fosilizan. Encontró 22 tipos diferentes de polen. Y las conclusiones revelan que había poco pino y bastante quejigo. Lo que más había era encina, pero tampoco había mucho bosque debido a la explotación de la madera del entorno».
Otra de las sorpresas llegó al detectar que «había vegetación arbustiva pero poca, esto se puede deber a que había mucha ganadería basada en la oveja y la cabra». Domínguez destaca que «ahora hay mucho más monte que antes porque ya no se hace tanta leña y se cultiva pero de forma intensiva. También hay menos ganadería».
La campaña finalizó en diciembre, pero los resultados llegaron recientemente, en la tercera semana de marzo. El arqueólogo avanza su intención de «hacer unas jornadas visigodas en Chumillas, igual que se hacen en Barchín del Hoyo con las ibéricas o en Valeria con las romanas, porque seguimos siendo el único poblado visigodo en el cual se está desarrollando un proyecto de investigación».
La intención es continuar con la excavación en una próxima campaña con el cementerio «pero queremos cambiar a otras zonas para ir completando el mapa».