El Coro de Cámara Alonso Lobo está de aniversario por una cifra redonda. Celebra 40 años en los que se ha convertido en un todo un referente de la música polifónica, en especial de la época del Renacimiento español. Son muchas las vivencias que ha vivido durante cuatro décadas una formación por la que han pasado alrededor de 200 personas. Luis Carlos Ortiz (Cuenca,1966), dirige el coro desde 1989 y en esta entrevista hace un ejercicio de memoria para repasar un brillante pasado y dar a conocer los actos que celebrarán para este año tan importante. Además, subraya su pasión por la música y recalca que «hemos conseguido un sonido que se puede reconocer» como sello de identidad.
¿Qué se siente al mirar atrás? Son ya cuatro décadas y ha pasado todo muy rápido…
Ha pasado todo demasiado rápido, sí. Da un poco de vértigo cuando te das cuenta de que ha pasado tanto tiempo y tú estás programando para dentro de un rato, para lo mejor el año 2026. Ya está programado el 2025 estás pensando en el 2026. Algunos ya están hablando de 2027. Estamos tratando con un par de grupos de ministriles, uno de Almería y otro cercano a Ferrol para hacer un programa de cara al Xacobeo 2027. Se siente cierto vértigo de decir: 'Madre mía, 40 años pensando en siempre en el futuro y ahora toca mirar un poco atrás'. Y cuando miras atrás te das cuenta de que ha pasado muy rápido, que ha habido muchas cosas muy buenas, otras no tan buenas, pero sí que han pasado demasiado rápido y que es prácticamente una vida.
Alonso Lobo se sentiría orgulloso, porque al fin y al cabo son los depositarios de su legado, ¿no?
Esperemos que sí. Además, hemos rescatado alguna obra inédita y que por ser Alonso Lobo hemos podido hacer. Fue uno de los grandes compositores del siglo XVI, considerado el mejor compositor de ese siglo por Tomás Luis de Victoria. Con lo que era un hombre de una talla musical muy importante. Siempre hemos tratado de que se sintiese orgulloso de nosotros. Estuvimos en Osuna, donde nació, hace unos años, porque el Ayuntamiento conmemoraba su nacimiento y nos invitaron. Fuimos a cantar obra de Alonso Lobo y gustó.
Son la tercera institución musical más antigua de Cuenca. ¿Qué cree que han aportado al patrimonio, a la cultura de Cuenca?
Durante estos años hemos tratado de especializarnos en la música del Renacimiento español. Hemos estudiado, hemos producido toda la música del Renacimiento español. Creo que es un campo en el que solamente estábamos trabajando nosotros, porque los demás compañeros participan esporádicamente, hacen algunas obras de este estilo, pero no es la base fundamental que ellos trabajan. Nosotros, sí, recuperamos algunas obras de la Catedral de Cuenca, cantamos obras de la Catedral. Es decir, hemos tratado de poner en valor no solamente el patrimonio conquense, el patrimonio provincial, también hemos cantado obras de Carlos Patiño, que es Santa María del Campo Rus, el gran maestro de capilla. Ciertamente, hemos tratado de hacer esto y de aportar nuestro granito de arena en lo que es el estudio y recuperación de la música del XVI. Nadie en Cuenca lo había hecho.
Por el coro han pasado durante estas cuatro décadas unas 200 personas. ¿Hay cantera en Cuenca?
Cantera vocal hay porque existe tradición. Estamos perdiendo un poco la juventud, que nos está yendo a otras músicas y están perdiendo un poco lo que es la tradición de la música de la música clásica. Algunas veces es rechazo sin conocimiento, porque cuando se conoce evidentemente gusta. Pero otras veces eso es fruto de la de la publicidad. Están arrastrados por la publicidad que nosotros, evidentemente, no podemos tener. Decimos que estamos un poquito en crisis porque cuando uno se pasa por los conciertos de música clásica, la edad media es muy alta. Ahí creo que deberíamos hacer hincapié. Es el caballo de batalla desde un punto de vista de administración, de educación y de nosotros, agentes culturales, tratar de hacer llegar a las generaciones jóvenes. Pero en cuanto a cantera vocal, sí que hay en Cuenca. De hecho, hay tres o cuatro coros que están funcionando muy bien desde hace ya tiempo existe este movimiento polifónico en Cuenca que asombra cuando vas a otros sitios que en una ciudad como la nuestra exista tanta tanto movimiento polifónico.
En 1989 tomó la dirección del coro. ¿De qué se siente especialmente orgulloso a la hora de impregnar su sello?
Pues quizá del sonido y del concepto de la polifonía. Cómo se entiende que tiene que sonar un coro de cámara y cómo se entiende que tiene que sonar un coro especialista en música antigua. Ahí creo que hemos que, con todas las personas que han pasado, con mucho trabajo, hemos conseguido tener un sonido, una forma de hacer que se puede reconocer. De hecho, en algunas ocasiones las personas cuando han entrado en algún espacio, en alguna misa donde estábamos cantando o donde no se veía, pero se oía, entraban, reconocían y después nos lo han dicho. 'Sabíamos que erais vosotros cuando lo hemos oído'. Eso es de lo que creo que me siento más contento y orgulloso. Tener una marca propia.
Llegaron a cantar en chino y a ganar un premio. ¿Se repetiría algo así?
No lo sé. Lo intentaríamos, desde luego. Nos gustaría mucho. Fue todo un reto porque además las circunstancias previas que concurrieron hicieron que fuera una cosa muy especial. Durante seis meses estuvimos preparando esa obra en chino. No fue una cosa que improvisamos. Además, los chinos son muy minuciosos. Esa es la minuciosidad que el coro siempre tiene. Lo que sí podemos decir es que el trabajo que hacemos cuando nos ponemos antes de mostrarlo es muy minucioso y que si tuviéramos que hacerlo ahora también lo haríamos así.
¿Qué han aportado al coro tantas actuaciones fuera de nuestras fronteras?
Nos ha aportado una visión. Muchas veces veníamos a casa y nos sentíamos un poco algunas veces solos. Sales solo y te encuentras con que en ese momento representas muchas cosas, representas Cuenca, representas Castilla-La Mancha, representas España. Y, de hecho, en la reunión que tuvimos en la embajada española en Pekín, porque fueron fue con ellos con los que trabajamos para poder realizar los conciertos y poder realizar el viaje, el embajador no hace nada más que repetir una frase: 'No sabéis el bien que le habéis hecho a España'. Aquella frase se te marca. Si no lo dijo diez veces, no lo dijo ninguna. ¿Por qué? Porque realmente lo que producimos es apertura. Somos un poco la lanza que va abriendo un camino y tras esa estela se pueden producir otros encuentros, otros acercamientos. Cuando sales te das cuenta de la responsabilidad que uno tiene. Cuando hace estas cosas y vuelves, piensas que quizá esto pueda cambiar. Sin embargo, aquí pasa como con Marco Polo. Llegas y desaparece.
¿Los destinos del Coro Alonso Lobo y la Semana Santa están intrínsecamente unidos? No se podría entender que no fuera así…
Eso es lo que nos gustaría que así fuera porque desde el minuto uno hemos intentado aportar algo nuevo, que no aportarán otros compañeros a la Semana Santa para engrandecerla. Así, hemos aportado cosas que otras personas nos han dicho que se podían hacer. Desde el principio, la Hermandad de Veracruz entendió que podíamos ser un signo de identidad con la Semana Santa y con la hermandad. Y desde que nace, el Cora Alonso Lobo acompaña al Cristo de la Vera Cruz todos los lunes santos. Es un trabajo algo duro y difícil, porque las condiciones acústicas cambian mucho a lo largo del recorrido. El viento, la calle, las condiciones climatológicas o la luz hace que esto sea difícil de producir, pero sí es verdad que es para nosotros un orgullo y un honor. De hecho, la música polifónica que se hace en la procesión la escribí yo para esa hermandad y para esa procesión. Es decir, que no solamente hemos cantado, sino que además hemos puesto algo nuevo que no se hace, que no hace nadie dándole ese plus a la Semana Santa.
Este año, imagino que, con el 40 aniversario, la Semana Santa va a ser, no sé si más especial que otras veces.
Sí, porque, además, Veracruz cumple también 30 años. Vamos a hacer con ellos el día 9 de marzo, la misa de inauguración de su 30 aniversario, que evidentemente se suma a nuestro 40 aniversario, y con ellos desarrollaremos un proyecto con el que vamos a darle sentido artístico y musical a lo que también es la hermandad. Vamos a hacer una pequeña aportación de un pequeño espectáculo concierto que será en noviembre para la celebración del 30 aniversario de Veracruz. Entonces, que esté relacionado y que tiene que ver con la idiosincrasia de Veracruz. Quizás sea esto un poco lo que da esa seña de identidad. Siempre buscar lo que es identitario para para un proyecto y dotarlo de las armas estéticas para que ese proyecto salga.
Hay una veintena de actos programados con motivo del 40 aniversario. ¿Hay alguno que le genere mayor ilusión?
Pues es que aquí se producen tres cosas, que no sabría cuál elegir. La primera, el Oficio de Tinieblas que vamos a realizar. Recuperar esa obra o ponerla en marcha ha sido un reto anual. Lo hemos querido hacer siempre. Y así ha sido desde que en el año 95 arrancó el Oficio de Tinieblas con el coro. Pero este año hay tres proyectos muy especiales.
¿Cuáles son?
En primer lugar, en septiembre se producirá una exposición en el edificio Iberia que contará a la ciudadanía lo que ha sido esto. Para nosotros es un proyecto especial porque así podemos reflexionar sobre lo que hemos querido aportar. Algunas veces nuestro arte es muy efímero y queda poco testimonio de lo que ahí se produce, a no ser que esté grabado. Por otra parte, hay dos proyectos escénicos que son muy singulares. Uno, el buque insignia del coro, es Juana. Es el día 11 de octubre y es sobre Juana de Castilla, a la que queremos rendir un homenaje especial y sentido por todo lo que ha sido. El otro proyecto es con Domingo Alfaro, de Trastos Teatro, sobre una versión que ha hecho de don Juan Tenorio, que es el Tenorio ante la muerte. Siempre tratamos de darle una vuelta a lo que es el concierto habitual para que la propuesta que se haga sea también novedosa. Son dos proyectos que tienen una envergadura importante porque se suman a nosotros compañías de teatro, personas que se dedican a la creación para escenografía, músicos, etc.
El colofón del 40 aniversario es la gala que celebrará a final de año. ¿Qué supone este especial reencuentro?
Estamos muy contentos con poder compartir de nuevo con muchas de las personas que han pasado por el coro este momento. Las circunstancias por las que la gente deja el coro muchas veces son muy diferentes. Evidentemente, hay gente que se siente cansada y lo deja. Y hay personas que se van por la necesidad de seguir con su vida en otros sitios y con otras circunstancias. Y bueno, pues encontrarte con estos compañeros es maravilloso. También rendiremos homenaje a los compañeros que ya han fallecido. Queremos rendir homenaje no solamente a los que han estado y están, sino que también a las instituciones que nos han ya ayudado a llegar aquí. No debemos olvidarnos de instituciones como Radio Nacional España, con la que nos presentamos a un concurso internacional de radios en una grabación que hicimos en Prado del Rey en el año 2000 ó 2001. Fue con ellos con los que el coro empieza a tomar envergadura como una institución, los que nos acogen y realizamos los primeros conciertos en el año nuevo. Y también quiero a agradecer a otras muchas instituciones que han hecho que han hecho posible que el coro de Cámara Alonso Lobo llegue hoy aquí, a celebrar estos 40 años.