El Rebi Cuenca logró una victoria agónica, por un estrechísimo margen y con mucho más sufrimiento del que se anticipaba, en su visita a la pista del Burgos (29-30). El conjunto burgalés mantuvo sus opciones hasta el último suspiro, con la posibilidad de forzar la prórroga. Los jugadores de Lidio Jiménez reaccionaron rápidamente tras el descanso, cuando se encontraban tres goles abajo, y, aunque consiguieron dar la vuelta al marcador, el encuentro se complicó en los últimos minutos debido a la relajación en su juego.
La falta de intensidad y energía marcó los primeros compases del duelo, donde ambos equipos intentaron evitar cometer errores en exceso. El Rebi Cuenca, a pesar de su teórica superioridad, no lograba imponer su ritmo ante un Burgos que se mostró muy sólido. Aunque los conquenses abrieron el marcador, pronto se vieron por debajo en el electrónico, con un 2-1 en el minuto cinco. A medida que transcurrían los minutos, ambos equipos mantuvieron una gestión cautelosa de sus jugadas. Un giro inesperado ocurrió rápidamente, cuando Joao Perbelini fue expulsado con tarjeta roja en una acción controvertida, aparentemente por un comentario excesivo hacia el árbitro. Esto dejó al equipo en inferioridad numérica durante dos minutos y sin la presencia de su jugador brasileño. La situación se complicó aún más, con el Burgos aumentando su ventaja a un 3-1 en los primeros siete minutos.
El Rebi Cuenca, que atravesaba un momento de desconcierto por una serie de errores y fallos en la definición, necesitaba reaccionar. Fue en ese momento cuando Nacho Pizarro apareció para reducir la diferencia, con dos goles consecutivos que igualaron el marcador a cuatro, justo antes de llegar al ecuador de la primera mitad. Esta fue una clara muestra de la falta de puntería de ambos equipos hasta ese momento.
Un triunfo por los pelos - Foto: Luis López AraicoPoco después, el conjunto conquense comenzó a encontrar su mejor versión, con la aparición de Rudolph Hackbarth y el acierto de Daniel Neves desde larga distancia. De esta forma, el Rebi Cuenca logró una leve ventaja de dos goles, lo que obligó a Roi Sánchez, entrenador del Burgos, a solicitar un tiempo muerto a falta de ocho minutos. La reanudación trajo consigo una respuesta del Burgos, que supo igualar de nuevo el marcador antes del descanso, marchándose con ligera ventaja al intermedio (12-11).
Segunda parte. El inicio de la segunda mitad no fue positivo para el Rebi Cuenca, ya que Guilherme Tavares fue excluido con tarjeta azul tras un relevo incorrecto al entrar al campo. Esta acción obligó a Lidio Jiménez a reestructurar su equipo, mientras el Burgos aprovechaba la oportunidad para ampliar su ventaja a tres goles (15-12). Sin embargo, el Rebi Cuenca reaccionó con un parcial de 0-4, con goles de Tchitombi, Sergio López (en dos ocasiones) y Santi Barceló, que devolvieron la igualdad al marcador (15-16).
Este golpe de autoridad permitió al Rebi Cuenca recuperar su control sobre el partido, avanzando hasta un 16-19 a los diez minutos de la segunda parte. Con una actitud más responsable y seria, el equipo de Jiménez comenzó a distanciarse, lo que llevó a Sánchez a pedir otro tiempo muerto. A partir de ese momento, el Rebi Cuenca tomó las riendas del encuentro, ampliando su ventaja hasta un cómodo 18-23 cuando restaban apenas quince minutos para la conclusión. Tchitombi se erigió como uno de los mejores jugadores del partido, seguido de cerca por el capitán Sergio López.
Un triunfo por los pelos - Foto: Luis López AraicoAunque la ventaja del Rebi Cuenca llegó a ser de seis goles, el Burgos no tiró la toalla y logró reducir la diferencia a tres goles (28-30) cuando quedaban solo cuatro minutos para el final. El último tramo de la partida se volvió mucho más tenso de lo que se había anticipado. La defensa adelantada del Burgos generó complicaciones al equipo conquense, que cometió varios errores en ataque. Con solo dos goles de ventaja (29-30) y con un jugador menos tras la exclusión de Nacho Pizarro, el final se convirtió en un verdadero thriller.
A falta de poco más de un minuto, el marcador indicaba 29-30, lo que mantenía la incertidumbre en el aire. Con los nervios a flor de piel, Lidio Jiménez solicitó un tiempo muerto para organizar la última jugada del encuentro. En los segundos finales, el Burgos tuvo un último ataque que podría haber llevado el partido a la prórroga, pero el lanzamiento se fue desviado.
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Un triunfo por los pelos - Foto: Luis López Araico
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De este modo, el Rebi Cuenca, con momentos de incertidumbre y a pesar de los contratiempos por las expulsiones de Tavares y Joao Perbelini, logró llevarse la victoria (29-30) en la pista del Burgos y avanzó a la siguiente ronda de la Copa del Rey. Una clasificación lograda in extremis, en un cruce lleno de tensión, donde las adversidades hicieron más difícil lo que parecía un trámite.