Los más de 600 alumnos del colegio Hermanas Mercedarias recibieron en la mañana de ayer, Miércoles de Ceniza, la imposición del polvo por parte del equipo docente y los sacerdotes del centro. Esta actividad se realizó por turnos, adaptándose a las edades de los estudiantes, desde los más pequeños de Infantil hasta los de Secundaria. La ceniza, colocada en la frente de los alumnos, simboliza el inicio de la Cuaresma y un momento de arrepentimiento y renovación espiritual. Cada grupo vivió la ceremonia de manera interactiva, con explicaciones y actividades diseñadas según su nivel. La actividad también incluyó reflexiones sobre los valores de humildad o esfuerzo.
Jesús García, profesor del centro, explicó los valores que se trabajan en este tipo de actividades. «La imposición de la ceniza es una ocasión para enseñarles a nuestros alumnos sobre la igualdad, el respeto y la importancia de la introspección, así que, por ello, queremos que comprendan que este acto no solo es un rito religioso, sino una invitación a crecer como personas, respetando tanto a los demás como a uno mismo en el camino hacia la mejora y la empatía».