El Auditorio José Luis Perales se llenó hoy de magia, pasión y movimiento en una velada inolvidable donde la danza se convirtió en el lenguaje de las emociones. La decimosexta edición de 'Música en las Aulas' regaló a todos los asistentes una experiencia vibrante con su tercer espectáculo, Cuerpo, Mente, Emoción. Desde el primer compás hasta la última ovación, el respetable, muchos de llegados desde diferentes colegios y centros, se dejó llevar por una combinación electrizante de funky, hip hop, flamenco, ballet y danza contemporánea, un abanico de estilos que demostró el poder del arte para hacer sentir, expresar y comprender lo que uno lleva dentro.
Paloma Yébenes, profesora del IES Santiago Grisolía y promotora de Música en las Aulas, explica el corazón de este evento. «Cada año trabajamos con un leitmotiv, y este año el eje es la emoción», ya que «queremos que los estudiantes no solo disfruten del arte, sino que también aprendan cómo las emociones nos afectan y cómo podemos gestionarlas». A través de cada coreografía, las bailarinas de la Escuela de Danza Aérea Arrójate, el Centro de Danza Alegría y Javier, y el Estudio Superior de Danza Rosario Tosta lograron transmitir un torrente de sentimientos, desde la euforia hasta la nostalgia, demostrando que el cuerpo habla un idioma universal.
Los protagonistas brillaron con su talento y entrega. Carolina Ferrer, alumna de la Escuela de Danza Aérea Arrójate, describe la exigencia física y emocional de su presentación en telas aéreas. «Es un trabajo de meses, cada movimiento requiere precisión, fuerza y mucha expresión. Queremos emocionar al público y que sientan la adrenalina con nosotros». La espectacularidad de las acrobacias en el aire dejó a los espectadores boquiabiertos, una exhibición de arte y disciplina en perfecta armonía.
Por su parte, Diana Pérez, del Estudio Superior de Danza Rosario Tosta, lleva el duende del flamenco al escenario con unos tangos llenos de garra y sentimiento. «Para mí es una alegría bailar en un evento como este. Llevamos mucho tiempo ensayando y queremos que el público sienta lo que sentimos nosotras cuando bailamos», expresa.
Desde el Centro de Danza Alegría y Javier, Mariola Martínez aporta energía y ritmo con una propuesta vibrante y contagiosa. «Queremos que el público disfrute y se anime con nuestra danza. Son canciones muy movidas, así que esperamos que sientan ese buen rollo y la pasión con la que lo hacemos», comenta antes de subir al escenario.
A lo largo de la mañana, cada interpretación demostró cómo la danza es mucho más que técnica y coreografía: es una herramienta poderosa para conectar, inspirar y transformar. Música en las Aulas sigue cumpliendo su misión de formar público y despertar vocaciones, porque no solo se trata de los artistas en el escenario, sino también de aquellos que, desde sus butacas, descubren una nueva pasión.
Cuando el último acorde se extinguió en el Auditorio, el público rompió en un aplauso ensordecedor. Cuerpo, Mente, Emoción no solo cumplió con las expectativas, las superó. Una jornada para el recuerdo, y ahora empieza la cuenta atrás para disfrutar de las dos últimas sesiones, que tendrán lugar el 2 de abril, con dos pases de teatro del IES San José, y el 8 y 9 de mayo, con la puesta en escena de los alumnos del IES Santiago Grisolía. De esta forma, 'Música en las Aulas', que moviliza a los centros educativos de la capital y provincia, tanto en escenario como en las butacas, vuelven a triunfar un año más.