Borrell: "La presión sobre Netanyahu no ha sido suficiente"

EFE
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El diplomático europeo incide en que EEUU puede tomar medidas más duras para influir en Israel y expresa su preocupación por la Cisjordania ocupada

El Alto Representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell - Foto: Fernando Villar / EFE

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, afirmó en una entrevista con EFE que la presión de Estados Unidos sobre el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, "no ha sido suficiente" para detener la guerra en Gaza y recordó que Washington dispone de medidas más drásticas para influir en Israel, como la restricción de venta de armamento.

"La presión diplomática no ha sido suficiente, está por ver si están dispuestos a adoptar otro tipo de medidas. En el pasado se tomaron", señaló Borrell, haciendo referencia a las restricciones de venta de armamento impuestas por anteriores presidentes republicanos como Ronald Reagan y George H.W. Bush.

Concretamente, Reagan en 1981 suspendió un acuerdo estratégico entre EE.UU. e Israel para mostrar su rechazo a la anexión de los Altos del Golán. Por su parte, Bush en 1991 pidió al Congreso que retrasara el debate de un préstamo a Israel en reacción a unos asentamientos teóricamente destinados para judíos que salían de la Unión Soviética.

"Ha habido mandatarios estadounidenses que adoptaron medidas coercitivas respecto a Israel", recordó Borrell, quien conversó con EFE al margen de la cumbre de la OTAN que se celebra en Washington.

El alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, sin embargo, no llegó a afirmar que el Gobierno de Biden deba restringir la ayuda militar a Israel. "Cada uno sabrá lo que tiene que hacer, pero es evidente que la presión diplomática hasta ahora no ha sido suficiente", se limitó a decir.

"Se le dijo a Netanyahu que no entrase en Rafah, que no invadiera Rafah, que no bombardeara Rafah, que sería una línea roja, pero lo ha hecho tranquilamente. Está peloteando a los palestinos de aquí para allá, del norte al sur, del sur al norte, a la playa. Y mientras, todos los días se saldan con un elevado número de muertos", lamentó.

De esa forma, criticó que la ayuda humanitaria siga sin poder pasar por el paso de Rafah, en la frontera con Egipto, y condenó los bombardeos sobre la Franja de Gaza, que ya han dejado más de 38.000 palestinos muertos. También expresó preocupación por la Cisjordania ocupada, que vive su mayor espiral de violencia desde la Segunda Intifada (2000-05).

Al respecto, el diplomático manifestó su deseo de que haya una condena a la violencia en Cisjordania y al bloqueo de la ayuda humanitaria durante la reunión de los ministros de Exteriores del G7 que se celebrará este jueves a las 8.30 (12.30 GMT) en Washington, en el marco de la cumbre de la OTAN.

"La situación en Gaza no puede ser peor, pero cada día empeora, y en Cisjordania también. Es evidente que existe una política determinada y premeditada de expulsión de los palestinos", consideró Borrell, quien acudirá a esa reunión del G7 como representante de la UE.

"Espero que los ministros del G7 expresen su condena, pidan al Gobierno de Israel que pare su actitud de expansión de los asentamientos, y condene la actitud de los colonos, muchos de ellos violentos en Cisjordania porque, de lo contrario, seguiremos hablando de la solución dos Estados mientras el territorio en el que debería asentarse el Estado palestino desaparece", concluyó.

Solo este año al menos 245 palestinos han muerto por fuego israelí en Cisjordania, la mayoría supuestos milicianos o atacantes, pero también civiles, incluidos unos 46 menores, según el recuento de EFE, tras cerrar 2023 como el año más letal en dos décadas, con más de 520 muertos.