El Gobierno de Castilla-La Mancha se va a volver a ver las caras con el Gobierno de España en los tribunales. Y no es la primera vez. Ya es tradición que desde la Junta se recurran los trasvases y el pasado año Emiliano García-Page empezó otra batalla judicial sumándose a las comunidades del PP que recurrieron la ley de amnistía. Ahora la nueva discrepancia que tendrá que dirimir un juez gira en torno al impuesto a la banca. Por ser más precisos, al reparto de lo que se recaude entre las comunidades autónomas.
Page no entra a valorar si es bueno o no poner un impuesto a la banca. «Me parece razonable que paguen más lo que más tienen», comentó. Pero con lo que no está nada de acuerdo es con el reparto aprobado por el Gobierno de España, que distribuirá lo recaudado entre las comunidades en función de su PIB. Es decir, las regiones más ricas recibirán más. «El reparto de los beneficios del impuesto a la banca es un reparto muy Trumpista y también tramposo», recalca el presidente de la Junta, «se hizo en el último momento y sin contar con ningún aval jurídico, pone de manifiesto a qué estamos jugando».
Page ha hecho estas declaraciones hoy en Torija (Guadalajara), donde participó en la primera piedra de la planta que la compañía 'Hydro' proyecta en esta localidad. Allí avanzó que tiene pensado recurrir al Constitucional este reparto del impuesto a la banca.
Ya adelantó la semana pasada desde Mérida (donde se reunió con la presidenta extremeña) que iba a encargar a los servicios jurídicos de la Junta que estudiaran la viabilidad de presentar el recurso. Ayer dejó caer que los servicios jurídicos le van a dar vía libre para ir a los tribunales. «Nos someteremos a los informes jurídicos, que son favorables», apuntó.
Ahora García-Page está a la espera de un informe que también ha encargado al Consejo Consultivo. La última vez que consultó a este órgano, consiguió el 'visto bueno' para recurrir la ley de amnistía. Con este reparto del impuesto a la banca, a Page le parece «dramático que se defienda como valor de la izquierda y de progreso que no revierta en los que menos tienen, sino que vaya a los que más tienen».
El reparto del impuesto a la banca se vio en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera, que se reunió a finales de febrero. El consejero castellanomanchego, Juan Alfonso Ruiz Molina, tomó la palabra para decirle a la ministra que lo que estaban planteando era un 'Robin Hood' al revés. Y es que un reparto en función del PIB de las comunidades, beneficiaría a las más ricas hasta el punto de que casi la mitad de lo recaudado se lo llevarían Madrid y Cataluña, mientras que Castilla-La Mancha solo percibiría un 3,5 por ciento del total, n".