Durante la mañana de ayer, el colegio Melchor Cano de Tarancón acogió dos talleres de sensibilización dirigidos a los alumnos de primero y segundo de la ESO, organizados por la Fundación Punto Omega. Estos talleres, enmarcados en los actos de la campaña del 8-M y organizados por el Centro de la Mujer, abordaron dos temas clave, como son los trastornos de la conducta alimentaria y la influencia de la música en los jóvenes, y lo hizo a través de las ponentes Esther Fernández y Sandra Lucas.
En el taller sobre trastornos de la conducta alimentaria, los estudiantes reflexionaron sobre la presión social relacionada con los estándares de belleza impuestos por los medios y la publicidad. Esther Fernández, coordinadora de Punto Omega, explicó la importancia de «desarrollar el sentido crítico frente a estas imposiciones, cuidar la autoestima y no juzgar el físico de los demás». Además, destacó que, si bien los trastornos como la vigorexia son más comunes en los hombres, el ideal de belleza afecta principalmente a las mujeres, contribuyendo a la prevalencia de trastornos alimentarios en ellas. «Es crucial apoyar a quienes están luchando con estos trastornos y ofrecerles un entorno donde se pueda hablar abiertamente sobre estos temas», afirmó.
El segundo taller, titulado Música para la Igualdad, se centró en analizar los mensajes que la música actual transmite a los jóvenes, en particular aquellos relacionados con estereotipos de género y relaciones sexuales. Fernández concluyó que la música «es un medio poderoso para transmitir valores y que es fundamental cuestionar los mensajes que perpetúan la desigualdad».