Un trastorno visual cada vez más habitual. Para nada se trata de unos cuantos casos o de un porcentaje sin apenas relevancia, ni mucho menos. Es incluso una epidemia más desde hace unas décadas. Ya que cada vez hay más personas que padecen miopía, un trastorno que dificulta la visión de objetos lejanos. La vista se vuelve borrosa cuando se intenta alcanzar la vista a larga distancia. La situación se agudiza porque el número de miopes crece de manera descontrolada y Cuenca no es ajeno a este problema de ámbito mundial.
Los propietarios de Federópticos Yolanda y Óptica Notario, Yolanda García y Pedro Notario, respectivamente, confirman que «hay un evidente incremento del número de miopes en la ciudad» y existen muchos motivos que explican esta proliferación de casos. El asunto es todavía más grave cuando, «cada vez, son más jóvenes los que tienen este problema». En la actualidad, esta enfermedad afecta a más del 30% de la población mundial, si bien el porcentaje ha experimentado un aumento entre niños y jóvenes desde hace algún tiempo.
No es difícil encontrar explicaciones, porque es «culpa de cómo se vive y cómo la sociedad está tan pegada y ligada a la tecnología», señala Notario. Eso hace que «naturalmente crezca la miopía entre la población». Se «nota mucho la subida», recalca. Estar pegados a la televisión, la tablet, el ordenador y, por supuesto, al teléfono móvil, pasa factura.
No lo veo del todo claro - Foto: Reyes MartínezPantallas. El propietario de Óptica Notario incide en que «habría que limitar un poco las pantallas y mirar un poco más lejos de vez en cuando, porque pasamos muchas horas sin apartar la mirada». De hecho, «sería muy bueno llevar a cabo la regla 20-20-20 (mirar algo a 20 pies de distancia durante 20 segundos cada 20 minutos), ya que puede aliviar la fatiga ocular y reducir la carga visual cercana».
Por su parte, la óptico-optometrista Yolanda García va más allá y recalca que existen «cuatro causas» que están generando un «incremento de la miopía». La primera de ellas implica directamente a los pequeños, ya que «salen cada vez menos a la calle a jugar a plena luz natural» y, en cambio, «pasan mucho más tiempo pegados a las pantallas».
Así, esta experta recomienda «sí o sí que, al menos, durante dos horas, los niños pasen tiempo en la calle». Las escuelas también juegan un papel clave en este aspecto, por lo que deben incorporar pausas al aire libre en el horario escolar y fomentar actividades físicas. Además, avisa a navegantes, en concreto a los padres, «que deben llevar a sus hijos a revisiones anuales y no esperar a que sea demasiado tarde, sino acudir a un especialista cuando vemos que el hijo empieza a tener problemas de vista». Es «muy importante anticiparse».
Otro de los motivos del incremento de la miopía se centra en «la genética». «Si ambos padres son miopes, la probabilidad de que sus hijos padezcan también este problema es muy elevado», explica García. Por lo tanto, con el paso de los años, si no se pone cartas en el asunto, «seguirá incrementando la lista y la miopía afectará a todavía más gente».
Excesos. Además, la propietaria de Federópticos Yolanda resalta otras dos razones más que pasan por «el exceso tanto del trabajo de cerca como del uso de pantallas». En ambos casos, «tenemos que cortar de raíz o hacer ejercicios que nos permitan no estar tan pegados».
El aumento de la miopía, especialmente en la población joven, es un problema complejo que requiere la colaboración de diversos sectores para ser abordado de manera efectiva. Mientras los avances tecnológicos y los cambios en el estilo de vida continúan transformando la sociedad, también es crucial garantizar que estos progresos no comprometan la salud visual de las futuras generaciones.
El 50% de la población tendrá miopía en 2025. En los últimos años, el incremento de la miopía en la población mundial ha dejado de ser un tema menor para convertirse en una preocupación de salud pública. La miopía, un trastorno refractivo que dificulta la visión de objetos lejanos, ha alcanzado proporciones epidémicas en muchos países, con cifras que apuntan a un aumento particular en la población joven. Según datos recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el año 2050, la mitad de la población mundial podría ser miope, un cambio que plantea serios desafíos para los sistemas de salud y la calidad de vida. En cambio, el índice es mucho más bajo en países en vías de desarrollo, causalmente donde la tecnología no juega un papel protagonista.