El concejal de Movilidad, Adrián Martínez, iniciará la próxima semana una ronda de contactos con los tres grupos de la oposición —PP, Cuenca en Marcha (CeM) y Vox— para conocer sus proyectos de Zona de Bajas Emisiones (ZBE) para la capital, una vez tumbaron en la sesión plenaria del lunes la ordenanza propuesta por el equipo de Gobierno, cuya aprobación definitiva llevaba consigo la entrada en vigor de la ZBE.
Aunque considera que «no supone volver a la casilla de salida, porque se cuenta con los estudios previos ya elaborados», sí subraya a La Tribuna que «hay que redactar un nuevo proyecto de ZBE, volver a justificar, volver a analizar los sensores de tráfico, ver cuántos vehículos dejarían de pasar y cuántos podrían circular, etc., es decir, sí habría que volver a hacer cosas».
Por lo tanto, «en estos momentos, todo está en el aire», afirma. De ahí, que «queramos saber qué Zona de Bajas Emisiones proponen los grupos de la oposición», aunque recuerda que «no presentaron alegaciones ni proyecto alternativo a la propuesta del equipo de Gobierno durante su tramitación».
Y es que, en palabras del edil socialista, «la ZBE que se implante va a ser la que planteen Partido Popular, Vox y Cuenca en Marcha». Algo que puede llevar consigo, tal y como advierte, que no se pueda tener implantada a tiempo la ZBE, es decir, en este 2025, lo que «pone en peligro no solo las actuales ayudas para la bonificación del 50% en el abono del transporte urbano, sino, incluso, las subvenciones del Ministerio para el mantenimiento del transporte público y aquellas nuevas líneas de subvenciones, que dijeron iban a ligar a la implantación de la ZBE».
Por lo tanto, escenario incierto al que se enfrenta la ciudad, en cuanto a movilidad y ayudas se refiere, ya que «no se puede olvidar que, además del tiempo necesario para la redacción del nuevo proyecto, se tarda entre cuatro y seis meses para implantar la ZBE», según resalta Martínez. En consecuencia, se dispone de diez meses para ponerla en marcha, puesto que la fecha límite comprometida es el próximo 31 de diciembre.
Propuesta rechazada. El concejal de Movilidad insiste en el sinsentido del rechazo de la oposición al proyecto del equipo de Gobierno, que solo puede atribuir a «una decisión política».
Y es que, tal y como remarca, dicho proyecto redactado por un ingeniero de caminos es el resultado de tres años de trabajos y de las sugerencias presentadas en las tres consultas públicas realizadas de noviembre de 2023 a octubre de 2024, como, por ejemplo, la inclusión en la ZBE de la avenida Virgen de la Luz.
Un documento, a su juicio, «bastante participativo» que «se concibió como punto de partida con el fin de seguir avanzando progresivamente y no cambiar de una vez los hábitos de movilidad de los conquenses».
Además, pone el foco en que, de manera paralela a la redacción de la ZBE, se ha trabajado en una serie de proyectos encaminados hacia esa nueva movilidad, como el nuevo transporte urbano, la rotonda de El Sargal, la mejora de Hurtado de Mendoza o la peatonalización de Fray Luis de León, entre otros.