La Policía Nacional informó de que en 2024 aumentaron a 406 las denuncias tramitadas por este cuerpo policial por agresiones a personal sanitario, de las que 12 se produjeron en centros de la provincia de Cuenca y que han dejado un total de 106 detenidos.
De este modo, según los datos del balance de agresiones a profesionales sanitarios durante el año 2024, que dio a conocer el Cuerpo Nacional de Policía, en lo que respecta a Cuenca se han triplicado respecto a 2023. De las cuatro que se registraron se pasa a doce en 2024, de manera que Cuenca se coloca entre las provincias con mayor incidencia en España. En concreto, ocupa la octava posición.
Las provincias donde más hechos delictivos se han registrado en plantillas de la Policía Nacional fueron Sevilla (35), Las Palmas (27) y Madrid (23). A continuación se sitúan Granada (19), Málaga (15), Alicante (14), Zaragoza (13) y Cuenca (12).
El año pasado se registraron en Castilla-La Mancha 19 agresiones a sanitarios.Además de las doce que se contabilizaron en Cuenca, hubo cinco en Albacete y tres en Ciudad Real. Un año antes, en 2023, la cifra fue inferior en la región. Durante ese ejercicio se contabilizaron 15, que se repartieron entre Albacete (5), Ciudad Real (6) y Cuenca (4).
El incremento de denuncias es significativo con respecto a las tramitadas durante 2023, pero no implica, en principio, un aumento de las agresiones, sino el resultado de una mayor concienciación por parte del colectivo sanitario. Las agresiones físicas supusieron el 30%, por lo que bajaron en comparación con 2023, ya que la mayoría (70%) fueron agresiones verbales.
En este sentido, la secretaria provincial de Satse, Isabel Zafra, subraya que «lo que más sufrimos en Cuenca son las agresiones verbales». Sobre este balance de 2024, en el que se triplican las denuncias en la provincia, Zafra incide en que una de las razones es «la polarización» que hay en la sociedad. «Estamos observando que, potencialmente, los ánimos de los usuarios están cada vez más alterados y lo pagan con los primeros que se encuentran en los centros de salud o en los hospitales, que normalmente suelen ser enfermeras».
La responsable sindical de Satse, advierte también que «en muchos casos no hay intermediador, porque en los centros de salud está directamente la enfermera, mientras que en el hospital hay otros profesionales».
Lo que padecen los profesionales sanitarios no son solo agresiones físicas, sino que también padecen los insultos y amenazas. En este sentido, el año pasado en Cuenca no se registraron agresiones físicas, pero sí insultos y amenazas. Por este motivo, desde Satse se insiste en la necesidad de que se considere al personal sanitario «como autoridad pública» con el objetivo de fortalecer el papel del personal sanitario frente a una posible agresión en el desarrollo de su trabajo con el endurecimiento de las penas para los agresores.
Según el balance de la Policía, el 62% de las víctimas de las agresiones son mujeres y los responsables, mayoritariamente, hombres. La mayoría de las denuncias se registran en hospitales y centros sanitarios, si bien de las 10.000 actuaciones de la Policía en 2024, 3.000 se registraron en centros sanitarios y 7.000 en asistencia domiciliarias, debido a la labor preventiva.