El Gobierno de Castilla-La Mancha ha contabilizado 117 municipios, que han sufrido incidentes por las lluvias e inundaciones del mes de marzo y que se pueden incluir en la declaración de zona catastrófica, aunque no descarta que se puedan sumar daños en otros puntos que no fuesen una emergencia. En concreto, en esta situación se encuentran una docena de localidades de la provincia de Cuenca, que no son otros que Albendea, Buenache de Alarcón, Huete, La Alberca de Záncara, San Clemente, Santa María del Campo Rus, Sisante, Sotorribas, Tébar, Tresjuncos, Valdetórtola y Villamayor de Santiago.
Así lo ha indicado este miércoles en rueda de prensa la consejera portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, después de que el Consejo de Gobierno haya aprobado trasladar al Consejo de Ministros, y éste lo haya aprobado, incluir a la comunidad en la declaración de «zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil», antes conocida como «zona catastrófica».
Padilla ha matizado que estos 117 municipios, la mayoría ubicados en las provincias de Guadalajara y Toledo, son aquellos en los que el Gobierno ha detectado que se han registrado incidentes, pero no descarta que «puede haber daños que no eran motivos de una emergencia, pero sí pueden haber afectado a agricultores y sus explotaciones, que sí entrarían dentro de la solicitud», y por ello ha hecho una petición al Consejo de Ministros sin especificar municipios.
En todo caso, además de los doce conquenses, los municipios con incidentes detectados en la región son 61 en Guadalajara; 31 en Toledo; 7 en Ciudad Real; y 6 en Albacete.
En cuanto a los incidentes, ha confirmado que fueron un total de 257 durante todo el episodio de lluvias, con 139 en Guadalajara; 86 en Toledo; 14 en Cuenca; 10 en Ciudad Real y 8 en Albacete.
Asimismo, la consejera ha resaltado la «rapidez y coordinación» en la respuesta que se ha dado ante estos fenómenos meteorológicos en la región, y ha hecho hincapié en que «una vez que ha pasado lo más peligroso, queda lo más necesario» que es intentar volver a la normalidad.