En el marco del Día Mundial del Trabajo Social, los Servicios Sociales del Ayuntamiento celebraron un evento conmemorativo bajo el lema Fortalecer la solidaridad intergeneracional para un bienestar duradero. Este lema resalta la importancia de crear un futuro más equitativo, en el que todas las generaciones jueguen un papel fundamental en la construcción de una sociedad más solidaria. El acto, que se celebró en el Centro Social, contó con la presencia de Riánsares López, teniente de alcalde; y Raquel Benavente, concejal de Servicios Sociales, quienes estuvieron acompañadas de representantes de diversas asociaciones, y los profesionales de servicios sociales del municipio.
Durante el evento, se leyó el manifiesto internacional, en el que se destacó el papel esencial de los trabajadores sociales en la promoción de la solidaridad intergeneracional. El manifiesto hace un llamado a fortalecer los lazos entre generaciones, promoviendo el apoyo mutuo, el intercambio de conocimientos y la colaboración en la resolución de problemas sociales.
En este contexto, las trabajadoras sociales de diversos colectivos locales compartieron sus reflexiones sobre el impacto de su labor. Nuria Plaza, trabajadora social de la Asociación deFamiliares de Enfermos de Alzheimer y otras Demencias (Afad) , expresó que su profesión «busca mejorar el bienestar de personas y comunidades que enfrentan situaciones de vulnerabilidad, pobreza y desigualdad». Asimismo, a través de la intervención y el apoyo emocional, «se busca empoderar a las personas y promover su inclusión social». En la misma línea, Ana Córdoba, trabajadora social de la Asociación de Esclerosis Múltiple y otras enfermedades Neurológicas (Ademtac), destacó cómo «el trabajo social, basado en una escucha activa y respetuosa, contribuye a construir una sociedad más justa y solidaria, empoderando a los individuos para que tengan acceso a los recursos necesarios sin que dependan de su condición».
Por su parte, María Ruiz, trabajadora social de la Asociación de Familiares de Personas con Discapacidad Intelectual o del Desarrollo (Afamit), hizo hincapié en la necesidad de seguir avanzando en la dotación de recursos humanos y económicos para garantizar una atención adecuada a las personas vulnerables. Señaló que, «a pesar de los avances, aún existen desafíos en la seguridad y bienestar tanto de las personas atendidas como de los propios profesionales del sector», resaltando la importancia de evitar que se repitan situaciones de riesgo para ellas, como las que han ocurrido recientemente.