El consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha comparecido ante los medios de comunicación para dar cuenta del desarrollo de la reunión de ayer y los argumentos del Gobierno autonómico tras el Consejo de Política Fiscal y Financiera.
Los dos puntos del día a tratar eran el criterio de reparto del impuesto sobre la banca y la condonación de la deuda a las comunidades autónomas. En el primer caso, Ruiz Molina ha considerado "injusto" que el reparto del impuesto bancario se realice en función del PIB de las comunidades autónomas. Un criterio de reparto no utilizado con anterioridad.
Según el consejero del ramo, este criterio "afecta a uno de los derechos fundamentales en la Constitución", como es el reparto de la riqueza de forma equitativa entre las comunidades autónomas: "La sociedad no puede entender que se distribuya entre los más ricos", ha dicho.
Ruiz Molina fue el primer consejero que intervino para trasladar al Ministerio de Hacienda que con este criterio se dan "argumentos" a las comunidades autónomas "que tienen más capacidad económica", una cuestión que podrían utilizar para demandar "más financiación y mejores servicios públicos" que el resto de regiones.
Por ello, reclamó al resto de comunidades autónomas a que votaran en contra de este criterio, pese a no ser "fácil" para un consejero socialista votar en contra de un Gobierno del mismo color político.
El segundo punto del orden del día, relativo a la condonación de la deuda, supuso una "triple satisfacción" para el Ejecutivo castellanomanchego, ya que se atendía "justamente" a las demandas de la comunidad autónoma.
El arguemento que utilizó el consejero para defender esta quita es "la infrafinanciación" que sufre la región con el actual modelo. Además de sentirse satisfecho por "la metodología utilizada" y por "los resultados que arroja para Castilla-La Mancha", perdonando 5.000 millones de euros de endeudamiento, siendo la primera autonomía mejor financiada en términos de habitante ajustado y la segunda que más reduce el ratio de deuda en cuanto al PIB, un 30 por ciento.
Así, ha asegurado que la condonación "no soluciona el problema de la financiación", sino que es "el punto de partida" para plantear un nuevo sistema de financiación autonómica. Ruiz Molina pidió al Ministerio de Hacienda y al Gobierno de España que ponga "el mismo esfuerzo" y lidere una reforma del modelo utilizando "otra metodología" para arreglar el problema de la financiación.
Además, ha reclamado que hasta que no se resuelva este inconveniente se apruebe un Fondo de Compensación Transitorio para las autonomías infrafinanciadas. Ruiz Molina concluyó su intervención cerciorando su voto a favor de todo lo que beneficie a Castilla-La Mancha y confrontando en aquello que pueda tener un perjuicio, como una "financiación singular para Cataluña" dejando al margen al resto de regiones.