La batería se agota pronto

Manu Reina
-

El Rebi Cuenca desaprovecha una renta de cinco goles en los primeros compases del duelo y sucumbe de forma contundente en la siempre difícil pista del Granollers (34-27)

La batería se agota pronto - Foto: Xavier Solanas

El Rebi Cuenca no pudo sumar en su visita al Granollers después de caer de forma clara y contundente (34-27) en un partido que empezó de la mejor forma posible, con cinco tantos de diferencia a favor de los pupilos de Lidio Jiménez, pero se trató de un mero espejismo que se esfumó rápidamente. Álvaro Martín con seis goles fue el jugador más anotador, confirmando su posición como pivote y supliendo la baja de Pozzer con muchas garantías.

El inicio del partido permitía soñar a un Rebi Cuenca que salió a la pista decidido a dar la sorpresa en la siempre complicada pista del Balonmano Granollers, equipo que está llamado a pelear el subcampeonato. Y es que los pupilos de Lidio Jiménez, que recuperaban el partido aplazado de la jornada 16, entraron entonados al duelo hasta el punto de dominar el marcador a las primeras de cambio, con una diferencia de hasta cinco goles arriba en el electrónico, cuando tan solo habían transcurrido los primeros diez minutos (4-9). Ver para creer. Y es que los conquenses estaban dando un golpe sobre la mesa, con una gran defensa y un certero ataque.

Sin embargo, el Granollers empezó a despertar para meterse de lleno en el partido a base de mejorar sus prestaciones, aunque enfrente estaba un Rebi Cuenca decidido a no dejar escapar ese margen tan valioso. Pero la batería se agotó demasiado pronto, quizás más rápido de lo previsible. Poco más de un cuarto de hora, ya que fortaleza fue disminuyendo y la superioridad de los locales se hacía notar. La defensa conquense no estaba tan acertada como en el principio y costaba mucho más acabar los ataques con gol. De hecho, esa renta de cinco goles se esfumó por completo al encarar el túnel de vestuarios en el descanso, ya que el empate volvía a lucir en el numérico (16-16). Poco a poco fueron comiendo terreno.

En el segundo periodo, como era de esperar, el Balonmano Granollers salió en tromba para intentar poner tierra de por medio cuanto antes. Y así lo hizo, poco a poco se fue marchando en el marcador, con hasta seis dianas de distancia a falta de un cuarto de hora para el final (27-21). Lidio Jiménez intentaba agitar constantemente el banquillo para detener la efectividad de los locales, pero no había forma de detener a un Granollers que fue de menos a más, justo al contrario que los conquenses. El equipo intentaba dar su mejor versión, pero la faena se volvía toda una heroicidad, y el fuelle se agotaba. Mientras, Antonio García, una leyenda viva del balonmano español, se destapaba como el mejor del partido, logrando hasta siete dianas.

No obstante, el Rebi Cuenca nunca arrojó la toalla y siguió luchando sin cesar, intentando reducir una diferencia que pesaba como una gran losa. A falta de siete minutos, los locales vencían con claridad (31-25). Una diferencia tan clara que incluso se agrandó en los instantes finales para dejar el marcador final en 34-27.

Por tanto, el conjunto conquense regresa a casa de vacío tras un gran desgaste físico, con lo que el largo viaje conlleva también, y ahora piensa en el duelo liguero de este domingo (17 horas) en El Sargal ante el Ademar León, sin apenas mucho margen para tomar oxígeno y reponer fuerzas. Ahora toca hacer borrón y cuenta nueva.