Pilar Cernuda

CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


El testimonio de Pedro Sánchez

23/07/2024

El juez Peinado ha citado a Pedro Sánchez como testigo para hacerle preguntas sobre los negocios de su mujer, y le interrogará en La Mocloa, para que no tenga que molestarse en acudir al juzgado. Sin embargo todo apunta a que el presidente de gobierno se pertrechará en las leyes que le permiten evitar ese penoso trance.

El PP, con buen tino, ha recordado lo que decía Sánchez cuando Mariano Rajoy fue citado como testigo en la Gúrtel. Las demoledoras palabras del entonces líder del oposición, exigiendo la dimisión del presidente, caerán en saco roto porque a Sánchez y al sanchismo les importa poco que Feijóo o cualquier persona del PP intente poner en valor las contradicciones de Pedro Sánchez, cómo actuaba y cómo actúa, qué decía y qué dice, qué prometía y cómo ha faltado a su palabra. En la actitud de sumisión al líder que muestran la mayoría de los sanchistas, que un juez cite al presidente como testigo provocará, como siempre, que se acuse al PP de defender lo mismo que defiende Vox y se pondrá el acento en las ansias de poder de Feijóo y su falta de respeto al Estado de Derecho. Sánchez, insistirán, es víctima de jueces y periodistas desalmados.

Sin embargo, a pesar de las múltiples maniobras de distracción, de utilizar el siempre eficaz método de que la mejor defensa es un ataque, y de repartir a los ministros las palabras exactas que deben responder a las preguntas de periodistas, idénticas para todos los ministros -lo que demuestra que son producto de unas instrucciones que se cumplen a rajatabla- el sanchismo sale muy "tocado" del caso Begoña Gómez.

Pueden alegar Sánchez y sus asesores los privilegios que permite la ley para quienes ocupan altos cargos del Estado, entre ellos la inmunidad parlamentaria. Incluso pueden repetir hasta la saciedad que nadie se ha llevado un duro de forma ilegal, y será difícil demostrar lo contrario. Pero el dinero no es el asunto más importante del caso Begoña Gómez. Sí lo es que personas del círculo más próximo al presidente, que incluye nada menos que a su esposa y a su hermano, hayan diseñado una trama, unas historias, que quizá no son delictivas pero que moralmente significan corrupción con todas las letras. Corrupción inaceptable. Y Sánchez lo ampara.

Aunque esto último no debería sorprender porque él mismo tendría que dar muchas explicaciones sobre el nivel de su moralidad: las mentiras, someterse al chantaje de quienes le sostienen en Moncloa a cambio de tomar decisiones contrarias a la Constitución, decisiones que abundan en la desigualdad entre los españoles y van contra la solidaridad nacional. Un presidente que a través de indultos y amnistía echa por tierra condenas perfectamente argumentadas por las más altas instancias judiciales.

Lo menos grave para el futuro de Sánchez es averiguar si conocía o no la trastienda de las relaciones de su mujer con la Complutense. Lo grave es que los españoles cuentan con un presidente de gobierno profundamente amoral.