Leo Cortijo

Leo Cortijo


Con tiempo o en el descuento

31/03/2025

La legislatura política camina hacia el ecuador del viaje. Parece que fue ayer, pero ya hace casi dos años de aquel 28 de mayo de 2023 en el que Gobierno autonómico y ayuntamientos se pusieron en liza. Poco o nada cambió en territorio conquense. La Junta siguió gobernada por un incontestable Emiliano García-Page, a juzgar por el aumento de votos y una nueva mayoría absoluta, y los principales ayuntamientos de la provincia –salvo alguna que otra excepción– continuaron teñidos del mismo color, empezando por el de la capital. Eso facilitó, por tanto, que Cuenca fuese una rara avis en el panorama patrio, con todas las administraciones alineadas de rojo, en un mar azul con 'goterones' verdes. 

Ahora, en el ecuador del ciclo político, los partidos comienzan a mover ficha. Primero a nivel orgánico, más adelante lo harán en clave electoral. Lo fundamental es tener bien asentados los cimientos y con el suficiente margen de maniobra para llegar con vigor a la cita electoral de 2027. Y eso pasa por definir la estructura de funcionamiento y el equipo de trabajo. El primero en arremangarse ha sido el PSOE, que este fin de semana asentó las bases de su nueva Ejecutiva provincial. Pocos cambios. A este lado, deben hacer valer esa máxima en política que asegura que si la cosa funciona, es mejor no tocar nada. Luis Carlos Sahuquillo seguirá siendo el capitán que comande la nave, la cual ha sido renovada en algo más de la mitad. Su guardia pretoriana es la misma. Ángel Tomás Godoy como 'número dos' y Álvaro Martínez Chana y Carmen Pavón al frente de dos vicesecretarías. Estrena, además, una Portavocía para terminar de apuntalar su equipo, en la figura de Anunciación Martínez. Con estos nombres y con otras cabezas visibles que emanan de las instituciones que ahora gobiernan, los socialistas toman posición.

Una posición que, en breve, se supone, debería también tomar el otro gran partido de este país, el PP. Por plazos, los populares deben celebrar congreso regional y provincial, aunque todavía es una incógnita cuándo. Génova no quiere incendios de ningún topo y apurará plazos. Además, la situación política nacional condiciona cualquier movimiento en el territorio. Aquí –y ya lo hemos contado en La Tribuna–, los principales actores juegan sus cartas. Cada uno a su manera, con más o menos apuesta, pero cada día que pasa es un día menos para el final de la partida, y los jugadores lo saben. Génova, aunque sea en el descuento, tendrá la última palabra. Puede haber favoritos muy bien definidos para la cúpula de los populares, pero no descarten ninguna posibilidad. Nunca se sabe.